¿Cómo ayudar a mi hijo a concentrarse?


Hoy en día, es difícil llegar a la concentración absoluta. Son demasiadas las distracciones que tenemos a nuestro alrededor. Por ejemplo, móviles, tablets y videojuegos, entre otros. Se puede decir, de cierto modo, que la tecnología domina nuestra vida. En el caso de los niños, es conveniente enseñarles a adquirir ciertas rutinas. De esta manera, les facilitaremos su vida adulta.

Según se van haciendo mayores, necesitarán de nuestra ayuda para educarles en técnicas de estudio. En este artículo, resolvemos preguntas esenciales sobre la concentración. Además, citamos algunos consejos que harán más fácil el proceso. ¡Te invitamos a que continúes leyendo!

Lo fundamental

  • Desde que son pequeños, debemos motivar su concentración con cierta diversión educativa. Es para que ellos mismos vayan cogiendo su rutina de horarios. Como veremos más adelante, hay juegos y funciones para todas las edades.
  • Para nuestros hijos, es muy significativo que les apoyemos. De esta manera, su motivación será aún mayor. Así, cada vez les costará menos ponerse con sus tareas bien concentrados.
  • Los padres jugamos un papel relevante para ayudar a nuestros hijos en este aspecto. Es debido a que somos su ejemplo a seguir. Cabe destacar que debemos ser constantes y pacientes.

¿Qué es la atención y la concentración?

Cuando nuestros hijos/as se distraen y no se centran en sus tareas, somos muy dados a decir que no prestan atención. Realmente ese no es el problema, sino la falta de concentración. Antes de calar hondo en el tema, debemos tener claro qué es la atención y qué es la concentración.

En la atención, son nuestros sentidos los encargados de escoger la información recibida y desarrollar una evolución intelectual.

Cuando los niños reciben un nuevo estímulo, se dirigen directamente a él. Cuando se trabaja la concentración, en cambio, mantienen el interés centrado en la tarea a completar. Observamos que ambos conceptos están unidos uno con el otro, aunque son procesos diferentes.

¿Por qué es importante trabajar la concentración?

Para todos los ámbitos de la vida necesitamos concentración. El estar concentrados nos ayudará a trabajar la memoria, la reflexión y la imaginación, entre otros. Si conseguimos focalizar nuestra atención en un objeto o tarea durante un intervalo de tiempo determinado, nos favorecerá en nuestra vida diaria más de lo que pensamos.

Desde que aparecieron las pantallas y los smartphones, la falta de concentración se ha ido incrementando. Hay que reconocer que pasamos muchas horas delante de estos aparatos. Si trabajamos el interés, poco a poco y diariamente, obtendremos numerosos beneficios:

  • En menos tiempo se lograrán mejores resultados
  • Aumenta la confianza y la autoestima
  • Aumenta la creatividad
  • Reduce la ansiedad
  • Fomenta la disciplina
estudiando

Algunos de los beneficios de la concentración es que mejora el aprendizaje, la atención y creatividad. (Fuente: Desconocida: 1093758/ Pixabay)

¿Cuánto dura la concentración según la edad?

No es lo mismo pedirle a un niño de 3 años que se siente en una silla durante 30 minutos a dibujar, que exigirle a uno de 10 que realice sus tareas. En todas las edades, existe un tiempo en el cual el niño estará más receptivo y con ganas de aprender. Por esto, es conveniente que los padres estemos orientados, según la edad de nuestro hijo/a, cuánto puede aguantar. Cabe destacar que es algo orientativo, puesto que el ritmo lo marcará nuestro hijo/a.

Ya en edades tempranas, los niños son capaces de centrar su atención en los juegos y actividades divertidas. Sin embargo, en aquellas que les resulten aburridas, son ellos mismos los que desconectan. Por esto, es fundamental que desde pequeños les motivemos en su atención.

  • De 0 a tres años. Los bebés son capaces de prestar atención a algo que les divierta. Sin embargo, rápidamente se cansan y hay que cambiar de juego.
  • De 3 a 5 años. Los niños de estas edades ya son capaces de estar más centrados en las tareas a realizar.
  • De 5 años en adelante. Cuanto más mayores se van haciendo, su capacidad de concentración va en aumento. Así, son capaces de estar centrados durante más tiempo en algo en concreto.

A continuación, te presentamos una tabla con la orientación del tiempo de concentración según la edad.

Edad Tiempo de concentración
1-2 Años 3 a 10 minutos
3-4 Años 6 a 20 minutos
5-6 Años10 a 30 minutos
7-8 Años 14 a 40 minutos
9-10 Años 18 a 45 minutos
10 Años en adelante 20 a 50 minutos

¿Qué es el TDAH y cuáles son sus características?

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad es un problema que hoy en día sacude a muchísimos niños. Generalmente, les acompaña hasta la edad adulta. Presentan serias dificultades para prestar atención. También pueden presentar algún síntoma de hiperactividad y suelen ser impulsivos (2).

Existen tres tipos de TDAH:

  • Falta de atención predominante
  • Conducta hiperactiva/impulsiva predominante
  • Combinado
Características de los niños con TDAH
No es capaz de prestar atención
Dificultad en concentrarse en los juegos
No finaliza los deberes
No se organiza con las tareas
Se distrae con mucha facilidad
Es muy inquieto
No es capaz de realizar actividades tranquilas

7 consejos imprescindibles para mejorar la concentración en tu hijo/a

Vivimos en una sociedad en la que quizás se nos exija demasiado. Los padres trabajamos durante horas fuera de casa. Los niños, por su parte, pasan mucho tiempo en el colegio. Por ende, lo que menos nos apetece cuando llegamos a casa es ponernos con las tareas. Por ello, es fundamental aprovechar el tiempo al máximo. Es vital tener una buena concentración. Si conseguimos esto en nuestros hijos, toda la familia saldrá beneficiada (4).

A continuación, te brindaremos consejos muy útiles. Si los pones en práctica a diario, no te vas a arrepentir. ¡Sigue leyendo y toma nota!

El niño/a tiene que estar relajado

Un individuo llega a la concentración cuando logra centrarse ante un estímulo y desatiende todo lo demás que está a su alrededor (5). Los niños y adolescentes, por lo general, tienen mucha más energía para quemar que una persona adulta. Por lo tanto, concentrarse les resulta más complicado (3).

  1. El control de la respiración. Este ejercicio debe practicarse durante 5-10 minutos antes de empezar con las actividades. Consiste en inspirar por la nariz y expirar por la boca.
  2. Los ejercicios de relajación. Existen multitud de ellos. Sin embargo, uno que sirve para todas las edades es el de tensar y relajar los músculos. Además, es muy efectivo para la relajación en los niños. Los peques de la casa pueden abrazar un peluche fuerte e irlo soltando poco a poco. Para los mayores, bastará con tensar y soltar varias veces, acompañado de la respiración.

Existen técnicas de relajación que son convenientes de practicar antes de ponerse a realizar cualquier tarea.

Zona de estudio

Es primordial disponer de un lugar adaptado para los cometidos a realizar. Nuestro hijo se sentirá más cómodo y le será más fácil concentrarse. Para lograrlo cuanto antes, es fundamental tener espacio despejado y libre de distracciones. Es conveniente tener los apuntes, libros, cuadernos y bolígrafos bien ordenados. De esta forma, encontrará todo más rápidamente y no perderá tiempo buscando,

Además, la habitación debe contar con una buena iluminación. Así, le costará menos esfuerzo llegar a la concentración. También es bastante significativo contar con unas buenas sillas. Los adolescentes y universitarios, sobre todo, pasan mucho tiempo delante del escritorio. Por ello, es conveniente que tengan un respaldo que sea confortable.

Niño escribiendo.

Colorear dibujos hace que se fortalezca la capacidad de concentración. (Fuente:Desconocida:865116/Pixabay.com)

Prevenir las distracciones

Los niños menores de 10 años suelen distraerse muy fácilmente. Por eso, es importante evitar los despistes. Para ello, en la medida de la posible, será conveniente que la zona de estudio no tenga nada a su alrededor que le pueda crear desatención.

Los juguetes y las pantallas se apagarán y se mantendrán lejos durante el tiempo marcado. Una vez que esté todo listo, podremos empezar con la tarea y será mucho más sencillo para todos.

Enseñar métodos de estudio

Es fundamental enseñar a nuestros hijos métodos de estudio desde pequeños. Si nosotros les acostumbramos a ciertas rutinas, les costará menos trabajo y será más productivo. Además de todos los puntos señalados anteriormente, debemos establecer unas rutinas horarias.

Varios expertos coinciden en que es mejor hacerlo después de merendar. Es debido a que los niños se han tomado su tiempo de descanso y están preparados para afrontar sus deberes.

  • Niños menores de 7 años. Les ayudaremos en su concentración mediante juegos, dibujos o esquemas. Por ejemplo, es bueno que realicen puzzles o rompecabezas. Además, son fantásticos los pasatiempos de memoria para la concentración.
  • Niños mayores de 8 años y adolescentes. Es conveniente que, antes de comenzar sus tareas, apunten en una lista cuáles son las que van a realizar esa tarde. Estos deberes serán terminados en un tiempo establecido. Principalmente, es fundamental que aprendan a realizar esquemas, resúmenes y mapas mentales. Esto les ayudará a estar concentrados y a entender mejor la lección. Para ello, podemos enseñarles a subrayar lo más importante de cada tema.
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Recuerda que, según la edad del niño, pasará más o menos tiempo concentrado. (Fuente: Desconocida:1822474/pixabay.com)

Valorar el esfuerzo de tu hijo/a

Cuanto más mayores nos hacemos, más obligaciones vamos adquiriendo. Es importante que desde pequeños los padres eduquen a sus hijos con valores para conseguir metas. Es un error obligar a los niños o imponerles hechos. Se puede exigir de una forma adecuada y alcanzar que sean constantes, responsables y tengan una gran fuerza de voluntad.

En la vida necesitamos sentirnos valorados. Esto nos hace sentir mejor, ser más positivos y optimizar el trabajo. Es fundamental que nuestros hijos desde pequeños sientan esa estima por parte de sus padres. Palabras como “lo haces muy bien, tú puedes, eres muy valiente” son esenciales en el crecimiento de ellos. Se sentirán más motivados en sus metas y harán que no se rindan ante las adversidades.

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Recuerda que es esencial que tus hijos se sientan valorados y apoyados por ti. (Fuente: Desconocida:1641215/Pixabay)

Tiempo de descanso

Tanto los niños como los adultos necesitamos tiempo de descanso. Lo normal es que, pasados 45 minutos, nuestra atención y concentración comiencen a disminuir.

Asimismo, el tiempo necesario de descanso varía según las actividades. Por ejemplo, un niño de tres años estará coloreando o rellenando alguna ficha escolar, como mucho, durante 15 minutos. En este tiempo, cansará y tendrá ganas de pasar a otra actividad. Por ello, también el intervalo de descanso será mayor. En los niños más mayores, se recomienda realizar descansos de 5 minutos cada 50 minutos. Cuando se llega a las dos horas, el tiempo puede ser más prolongado, llegando a los 15 minutos.

Ejercicios y juegos de concentración

La concentración también se entrena, sobre todo, en los niños y adolescentes. Para ello, existen herramientas muy divertidas y para todas las edades (1).

  • Niños menores de 10 años. Además de los puzzles, es interesante que copien dibujos. Esto les servirá para estar más atentos a los detalles. Jugar con los laberintos les encantará. También el de buscar las diferencias entre un dibujo y otro. Existe un juego de memoria visual, en el que utilizaremos varias fichas. Se las enseñamos y les podemos preguntar: ¿Qué has visto? ¿Cuál ha sido el orden? ¿De qué color era la primera?
  • Niños mayores de 10 años. Cuando tienen más edad, es interesante que realicen sopas de letras, crucigramas y sudokus. Existen juegos de concentración mental que son muy divertidos. Por ejemplo, tomamos un vaso de agua transparente lleno hasta la mitad. Lo sujetamos con la mano y estiramos el brazo. El juego consiste en estar fijo durante dos minutos sin que el agua se mueva.

Conclusión

En los tiempos en los que vivimos, es muy difícil que nuestros hijos lleguen a una concentración plena. Son muchas las distracciones diarias que hay en su vida. Ayudarles en ello, a los padres nos supone un reto. Sin embargo, como todo obstáculo en el camino, siempre hay soluciones para superarlos. Principalmente, lo más importante es ser perseverantes y tolerantes. De esta forma, les transmitiremos paz y tranquilidad. Así, será mucho más fácil.

Te animamos a que nos cuentes tu experiencia en los comentarios y nos hagas saber si este artículo te ha servido de ayuda ¡Ánimo!

(Fuente imagen destacada: 235345 /Pixabay)

References (5)

  1. Artículo científico
    Azócar Soto, M., Campos Valdés, A., Chacón Díaz, C., Doggenweiler Lapuente, S., Pequeño Granifo, M., Rosas Venegas, D., . . . Weason Naretto, F. (2013). Proyecto de activación de la atención y concentración, mediante estrategias complementarias, como herramientas para el acceso al aprendizaje, para niños y niñas en su primer a etapa de enseñanza básica. Retrieved April 13, 2021,
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  2. Artículo científico
    Montiel-Nava, C., Peña, J., López, M., Salas, M., Zurga, J., Montiel-Barbero, I., . . . Cardozo, J. (2002). Estimaciones de la prevalencia del trastorno por déficit de atención-hiperactividad en niños marabinos. Retrieved April 13, 2021,
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  3. Artículo científico
    Azócar Soto, M., Campos Valdés, A., Chacón Díaz, C., Doggenweiler Lapuente, S., Pequeño Granifo, M., Rosas Venegas, D., . . . Weason Naretto, F. (2013). Proyecto de activación de la atención y concentración, mediante estrategias complementarias, como herramientas para el acceso al aprendizaje, para niños y niñas en su primer a etapa de enseñanza básica. Retrieved April 13, 2021,
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  4. Artículo científico
    Narciso Loli, D. (2009, May). El impacto del programa JUNTOS sobre el tiempo que los niños dedican a estudiar tanto dentro como fuera del hogar. Retrieved April 13, 2021,
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  5. Artículo científico
    Gómez Mármol, A. (2013). La relajación en niños principales métodos de aplicación. Retrieved April 13, 2021, from https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4692484
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